La Feria Raíces cerró con la premiación de las mejores huecas y miles de visitantes. La riqueza de la cocina ecuatoriana volvió a ser la protagonista de las fiestas por los 491 años de Fundación de Guayaquil con una nueva edición de la Feria Raíces, que durante cuatro días reunió a miles de personas en el Centro de Convenciones.
Entre aromas, sabores y recetas que han pasado de generación en generación, 23 huecas compitieron por conquistar el máximo reconocimiento del certamen, en una edición inspirada en la pasión de un campeonato mundial de fútbol. El evento, considerado uno de los principales atractivos de la agenda juliana, no solo rindió homenaje a la tradición culinaria del país, sino que también destacó el esfuerzo de quienes mantienen vivas las recetas que forman parte de la identidad guayaquileña y ecuatoriana.
La gran final culminó con la premiación de la Copa Mundial de las Huecas Raíces 2026. El primer lugar fue para Gus Concha, del Mercado Sauces 9, al norte de la ciudad, que se alzó con el título de campeón gastronómico. El segundo puesto y la Estrella Culinaria de Plata fueron para Moro Grill, mientras que Los Asados de Pecho obtuvo la Estrella Culinaria de Bronce, tras destacar por la calidad de su propuesta y el sabor de sus preparaciones.
El entusiasmo del público fue otro de los grandes protagonistas de esta edición. Familias enteras, turistas y amantes de la gastronomía recorrieron los diferentes espacios de la feria, disfrutando de una amplia variedad de platos típicos a precios accesibles. Patricia Sánchez destacó la variedad y calidad de la oferta gastronómica: «Está muy buena la comida, hay muchas opciones económicas y, como siempre, nuestra comida ecuatoriana es riquísima», dijo.
Por su parte, Olvin Intriago señaló: «Hay mucha gastronomía. Probé un plato de conchas delicioso y con muy buenos precios. Espero que las autoridades sigan realizando estos eventos porque impulsan el turismo de nuestro país». La Feria Raíces se consolida, año tras año, como una plataforma para promover el talento de las huecas tradicionales, fortalecer la economía de los emprendedores gastronómicos y preservar un patrimonio culinario que distingue a la ciudad. Su éxito reafirma el posicionamiento de Guayaquil como la Capital Mundial de la Gastronomía, donde la cocina es un símbolo de identidad, tradición y desarrollo turístico.




